No estamos descubriendo el hilo negro cuando mencionamos que la educación sexual en Latinoamérica deja mucho que desear y que hablar de higiene íntima femenina nos hace temblar igual que una película de horror. Nos guste o no, todo comienza en el hogar y afecta el cómo creemos que nos ven los demás. Todo está en el cuidado que debemos tener, cómo abordar las dudas, saber cuándo corremos más riesgo, qué provoca que tengamos problemas, reconocer que no es algo sucio, tener buenos hábitos y sobre todo aceptar que es normal.
Deja la vergüenza a un lado - Thinkstockphotos
¿Sabías que toda niña y mujer debería utilizar un jabón específico para su área genital, y que deberíamos usarlo todos los días? Si eres de las que creen que es una exageración, una obra del marketing, ¿entonces por qué te lavas los dientes con pasta de dientes y no con el jabón para lavarte la cara?
Hace unos días entrevisté a la doctora Leticia Calderón Ahumada, vocera de Lactacyd, y enumeramos la serie de barreras que nos están arrastrando, como adultas a una intimidad reprimida y a las más jóvenes a una sexualidad temprana.
Cuando hablamos de infecciones o problemas, tendemos a creer que tiene que ver con la sexualidad, con que tienes una vida sexual activa. Nos cuesta separar que la higiene femenina no tiene que estar relacionada con eso, y es un tema tan importante que deberíamos abordarlo desde la más temprana niñez.
¿Sabes quiénes corren más riesgo de tener infecciones "íntimas y quiénes deberían de tener más cuidado con sus hábitos de limpieza? En palabras de la Doctora Leticia Calderón "Las niñas desde el nacimiento hasta la primera menstruación tienen un estado hormonal donde todavía no están presentes los estrógenos, y las mujeres menopáusicas tampoco. El comportamiento de las defensas del PH cambia, ya que el clima y el ambiente más adecuado depende de los estrógenos. Por falta de hormonas son más vulnerables que las chicas de 25 años con actividad sexual."
Hay hábitos y prendas que nos vuelven más vulnerables. Por ejemplo, la ropa ajustada, el uso de las tangas, el abuso del uso del tampón, y el abuso de los pantiprotectores pueden provocar infecciones. ¿Por qué? La ropa ajustada porque es un roce constante en el área genital, y más cuando hace calor; las tangas porque el ano y el área genital están muy cerca, y la prenda suele provocar que ciertos residuos del ano alcancen el área genital dando lugar a infecciones; los tampones son un agente externo a tu cuerpo, que abosrbe la humedad y ocupa toda la cavidad siendo un obstáculo y puede provocar regurgitación de la regla; los pantiprotectores también rozan el área y tienen una ingerencia directa en el balance del área genital.
Pero no todas son malas noticias. No se trata de dejar de usar ninguno de los arriba mencionados, sino de saber qué hacer para evitar que su uso nos afecte más allá de la cuenta. Como explica la doctora, los jabones específicos para nosotras son una herramienta para devolver el balance del área genital. No basta lavarnos con jabón, sino hacerlo con el jabón adecuado.
El área genital tiene sus secreciones naturales, sus defensas que son bacterias que nos defienden de infecciones, tiene un grado de acidez que ayuda a que esas bacterias nos mantengan sanas, y las malas prácticas hay que balancearlas.
¿Qué es normal y qué no? Todas tenemos una cierta humedad o cierto flujo a la mitad del ciclo, pero no es normal que las secreciones sean tan abundantes que necesites un pantiprotector, o que sean de un color amarillo, verde, gris café… En este caso ya no es hormonal, y hay que acudir con un médico especialista. Si tienes comezón, también consúltalo.
Quitémonos el miedo y sobre todo la vergüenza y preguntemos a los que saben, y no dependamos de la sabiduría popular. Acude al ginecólogo y no te quedes con dudas. Si ti ginecólogo te incomoda, o no te sientes con confianza, busca a otro. No es que tu ginecólogo sea "malo" o "bueno", pero debes tener cierta química de confianza porque estos temas, nos guste o no, sí son íntimos, pero que no sean tabú.
La Dra. Leticia Calderón Ahumada es egresada de la carrera de medicina de la UNAM, con especialidad en ginecobstetricia. Hoy en día pertenece la Asociación Mexicana de Ginecología y Obstetricia y al Consejos de Ginecología y Obstetricia y se dedica a dar consultas privadas.
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