ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    Amor virtual

    Hace unos días la Justicia en mi país, Argentina, dictaminó que los sms, e-mails o Chats de tono subido no sirven para probar una situación de infidelidad.

    O sea, si yo le encuentro a mi pareja un mensaje en el teléfono dirigido a una mujer en el que le dice, por ejemplo, "Mañana te voy a comer toda", no tendría por qué ofenderme o sospechar.

    Mucha gente defiende a capa y espada la posibilidad de enamorarse por Internet. Gente que mantiene relaciones por Chat, cámara mediante, mientras uno está en Estocolmo y el otro en Buenos Aires…

    Tengo una amiga que tuvo una relación ¡de tres años! con un noruego. Se vieron en persona tres o cuatro veces, y hasta planeaban casarse. El plan fracasó porque ella, mujer carnal y apasionada, no soportó más la situación.

    Pero los defensores del amor virtual sostienen cosas  como "El amor por Internet sí existe. Así como en cualquier esquina puedes cruzarte con alguien que llegue a convertirse en tu enamorado, en la Red ocurre lo mismo: un día cualquiera alguien te abre una ventana de chat y no sabes hasta donde se puede llegar".

    "En uno de los días más solitarios de mi vida encontré en Internet a alguien que me cautivó. Me cautivó su aspecto inofensivo, y pese a que cuando sus ojos se encontraron con los míos debí volver la vista hacia otro lado, no pude. Desde ese día sólo pienso en esos encuentros que hacen que mi día sea distinto, se me hace largo el tiempo, la espera de llegar a casa y hacer ese "clik" que nos acerca y que me hace sentir viva", confiesa una damisela en uno de los tantos foros disponibles en la Red.

    En cambio, otra señorita descree del fenómeno. "Hasta hace poco, las parejas se conocían en alguna pista de baile, en un parque, eran presentados por amigos comunes. Generalmente la relación comenzaba lentamente, con miradas significativas que los dos se intercambiaban cuando se encontraban en grupo. El caballero le hacia llegar a la dama de sus sueños, rosas, notas de amor, o de una forma disimulada le dedicaba hermosas canciones de amor, era la dulce espera de ambos, por el momento que se verían de nuevo. El amor virtual asesina el romanticismo."

    Existe otro pequeño problema: la distancia. Ya no solo es que se trata de amor sin cuerpo, sin tacto, sin olores, en los que apenas actúan la vista y el sonido de la voz, que incentivan la idealización del otro pero no alcanzan para conocerlo. Si ella, como le pasó a mi amiga, vive en Buenos Aires y él en Estocolmo las probabilidades de que ese vínculo abandone la virtualidad son muy remotas.

    Luego está el tema del engaño verbal. No te queda más remedio que confiar en lo que el otro dice, porque nunca participarás de sus actividades cotidianas, ni conocerás a sus amigos o familia, ni sabrás a ciencia cierta quién es realmente. Y a las personas se nos conoce mucho más por los actos que por las palabras.

    Pero bueno, a veces sucede, se vuelve real y posible.

    Para no dejar un mal sabor de boca, vaya en este video la historia de dos que lo lograron, a pesar de todas las objeciones.

    ¡Ahhhh, qué lindo es estar enamorado!