Superstición, fobia, comodidad, dinero, muchas son las cuestiones que se ponen en juego a la hora de elegir dónde sentarse en un avión. Como si saberse casi inmóvil y a tantos metros de altura nos hiciera estar atentos hasta de los mínimos detalles, lejos de cualquier decisión del azar. Así, a la hora de reservar un asiento en un vuelo, nos encontramos, por ejemplo, reclamando comodidades como si fuéramos reyes y no simples pasajeros de clase turista: la ubicación en relación a la puerta de emergencia; el menú; la oferta de diarios y revistas; la distancia entre asientos…

Aunque soy de las mujeres que se entregan al destino, más si voy a miles de metros de altura y rumbo a una aventura, y considero que todos los viajes lo son, encontré algunos datos que ayudarán a decidir dónde sentarse a aquellos que prefieren tener todo bajo control aún antes de ajustarse el cinturón de seguridad.
Según una encuesta realizada por el buscador de vuelos Skyscanner entre más de 1.000 pasajeros de líneas aéreas, que incluye preguntas como qué sección preferían del avión o qué asiento -si ventana, medio o pasillo, si par o impar-, se pudo saber que el más deseado es el 6A. No son ellos los primeros en saberlo. De hecho, hay aerolíneas que cobran más caro por reservar lugares en estas primeras filas.
Entre los datos más sorprendentes de este estudio figura el número de pasajeros que prefieren el asiento de la ventana: 60%, en comparación con el 39% que optan por el pasillo, con un inusual 1% que eligieron el del medio. En el otro extremo de la escala, la encuesta encontró que la butaca que nadie quiere es el 31E, un espacio central en la parte trasera de la aeronave.
En busca del asiento perfecto, el sitio web Seatguru, informa cuales son las peores y las mejores dependiendo de la compañía, el modelo y la ruta. El portal enseña los planos de cabina de 550 aviones de 80 empresas.
Hay otro detalle tenido en cuenta por este tipo de pasajeros obsesivos: la distancia entre pasajero y pasajero. Lejos de imaginar que lo que para la empresa aérea es la búsqueda de un mayor rendimiento del espacio, pueda terminar siendo para uno la oportunidad de acercarse a otra persona, cada vez son mas las personas que, paradójicamente, reclaman "aire" en el aire. La demanda es tal, que motivó a consultoras como Skytrax a publicar listas anuales con la distancia entre los asientos de las principales aerolíneas, que van entre 70 y 80 centímetros en la Clase económica, frente a los 220 centímetros con que cuentan algunas Business que permiten transformar las butacas en camas.
Lo que hasta ahora nadie ha inventado, y a mi entender es la información más preciada, es una forma de saber quién será la persona que se sentará a tu lado. No da lo mismo que sea un niño, un señor barrigón con ronquido fuerte, que un hombre encantador, de no más de 50 años, y libre de compromisos... al menos por esa noche.
¿Qué cosas tenés en cuenta a la hora de elegir tu lugar en un avión?
También te puede interesar:
Evita los ojos de mapache
Los riesgos de los smarphones
Vivir en un capullo
