ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    Hiperconectada

    Notebook bajo el brazo; PC en la oficina; Blackberry en el maletín; iPhone en la cartera. Imposible no estar en red. Siempre lista, alerta, dispuesta a hablar o a escuchar; a informar o ser informada.

    Rocío M. vivía online, funcionaba a batería. Chateaba con sus amigas, con su novio, con desconocidos. Intercambiaba mensajes de texto; mandaba mails; hablaba y hablaba por teléfono.  Es más, cuando se iba a dormir, a la noche, no podía conciliar el sueño si no la arrullaban los timbres que nacían de sus queridos aparatitos.

    Y cuando se encontraba con alguien, en un café, en un restaurante, en una fiesta, era mínima la cantidad de tiempo que le dedicaba, en comparación con el que invertía en estar comunicada con otro que no estaba ahí mirándola, sonriéndole, acariciándola.

    Alguna vez, estresada después de una semana complicada, decidió apagar todo el viernes, y descolgarse. Dar ocupado, ser un mensaje en el contestador automático. Pero presa de la abstinencia, el sábado temprano ya estaba reconectándose para volver a “vivir”.

    ¿Te cuesta “desenchufarte”? ¿Sos tecnoadicta?