Se la vio con un vestido corto negro de Alexander McQueen en los SAG Awards. Deslumbró con un insinuante escote signé Lanvin para los Golden Globe y terminó de eclipsar a todos con un diseño colorado de Gucci, en la ceremonia de los premios Oscar cuando debutó como presentadora. Emma Stone (23) se lució junto con el comediante Ben Stiller cuando tuvo que pronunciar la célebre frase“the winner is”, en la categoría Mejores Efectos Visuales. Al día siguiente, los medios coincidieron:“Stone demostró tener el carisma y el talento suficientes para brillar por sí sola, convirtiéndose –por mucho– en la mejor presentadora de la noche”. ¿Todavía no sabés quién es Emma?
UNA CHICA COMO YO. Sus primeros pasos en el mundo del cine fueron de la mano de un show de talentos de la cadena VH1. Después le siguieron apariciones en series de televisión como Medium, Malcolm in the middle y Lucky Louis. Hasta que en 2007 debutó en la pantalla grande con la comedia Superbad. Y la racha continuó con The rocker, Una conejita en el campus y Zombieland, ya que los personajes que interpretó resultaron ser tan entrañables que generaron una empatía instantánea con el espectador. El resto de la historia ya se sabe: causó furor en Rumores y mentiras, deslumbró junto a Ryan Gosling en Loco y estúpido amor (quedó para el recuerdo el pasito de Dirty Dancing) y tuvo una pequeña aparición en Amigos con beneficios. Recientemente, esta joven pelirroja con pecas, ojos claros y una cuota importante de carisma desfiló por varios festivales de cine gracias a su rol en la película Criadas y señoras. Y pronto se la verá en la piel de Gwen Stacy, la novia de El hombre araña, y en The Gangster Squad, donde volvió a rodar con Ryan Gosling.
Considerada “la nueva Julia Roberts” –también la comparan con Molly Ringwald, la chica de rosa que brilló durante la década del 80–, Stone encontró en la comedia clásica norteamericana un espacio para mostrarse diferente. “Siempre me sentí más inclinada a la comedia, desde que las veía con mi papá. Aprendía los diálogos de memoria de mis películas preferidas”. Y, más allá de su juventud que refresca la pantalla por naturaleza está claro que tiene talento para seguir creciendo. “No quiero sonar fatalista, pero sé que tarde o temprano ya no seré una joven promesa, me haré mayor, y llegarán otras chicas. Hoy quiero disfrutar del día a día y seguir aprendiendo”.
EMBAJADORA DE BELLEZA. Tampoco pasa desapercibida para el mundo fashion que le dio un rotundo OK a sus propuestas sobre la exigente red carpet. Apuesta al estilo minimalista y elegante, y siempre muy ajustada a la ocasión. Sus marcas de cabecera son Calvin Klein, Lanvin, Pucci y Chanel. Impecable de punta a punta, el primer plano también la favorece, y así llegó a consagrarse también como nuevo referente de belleza. Como tal, estrena título de imagen y embajadora de Revlon.
Mujeres de mucho prestigio acompañaron a la marca a lo largo de los años. Algunas de ellas fueron Halle Berry, la reconocida actriz afroamericana de James Bond, ganadora del premio Oscar en 2001 como Mejor Actriz; Jessica Alba, quien obtuvo el título de “la mujer más sexy del planeta” en 2007; Jessica Biel, que combina sensualidad y glamour; y la top model australiana, Elle Macpherson, quien apoya causas como la lucha contra el sida y la gente sin hogar.
Para esta temporada otoño-invierno 2012, Revlon convocó a Emma Stone –y también a Olivia Wilde– para sus gráficas de make up. Las actrices recrean la colección pergeñada por la Directora Artística Global de la marca de cosméticos, Gucci Westman. Bautizada Expressionists, está inspirada en el período del expresionismo abstracto a través del uso de los colores, texturas, composiciones y la libertad que transmiten, resultando así una obra de arte. En una charla con Para Ti, Stone contó su nueva experiencia como modelo.
¿Cómo te sentiste al ser convocada como imagen de la marca? Me emociona y me satisface enormemente formar parte del team de embajadoras de la marca. ¡Todavía no lo puedo creer!
¿Por qué pensás que te eligieron? “I’m the best” (‘Soy la mejor’, risas). Hablando seriamente, sólo te puedo decir lo que me dicen desde la firma. Consideran que soy una artista talentosa, que encaja con el perfil de la marca: glamorosa, segura y audaz. Tanto Olivia (Wilde) como yo tenemos un estilo, una personalidad y una mirada diferente, y al mismo tiempo eso identifica a una amplia gama de mujeres.
¿Tenés recuerdos de la marca durante tu infancia? Creo que es parte de mi niñez, cuando mi mamá usaba estos maquillajes, yo soñaba con hacer lo mismo. Como marca, es líder e innovadora en el mundo de la belleza y la cosmética, por eso me siento muy orgullosa de ser su representante.
¿Cuánta importancia le das al cuidado de la piel? Para mí, nada es más importante que la belleza interna; estoy contenta de estar asociada a una compañía que reconoce que cada mujer es multifacética y magnífica con su propia manera de ser, lo cual también es muy importante para mí.
¿Sentís mucha presión con el cuidado del cuerpo que exige el mundo de Hollywood? Creo que inconscientemente existe la presión de ser delgada, tener un buen cuerpo, pero siempre digo: somos seres humanos y vivimos sólo una vez, ¿por qué nos vamos a privar de comer algo delicioso?
¿Cuáles son tus tips de belleza? La confianza es la única clave de la belleza. Conozco a un montón de personas que no son bellas físicamente, pero saben brillar por la confianza que transmiten, el buen humor y la aceptación de sí mismas. No puedo pensar en una mejor representación de la belleza que alguien que no tiene miedo de ser ella misma.
¿Cómo fue trabajar con Gucci Westman? ¡Increíble! Ella nos ayudó un montón. Particularmente, yo me emocioné cuando me dijo que “encarnaba la fuerza, la belleza y la feminidad tan clásica de Grace Kelly”. Fue un gran elogio.
¿Qué es lo que más valorás de esta experiencia? Lo que más me enorgullece es que me he comprometido para participar en acciones solidarias de la marca, es decir, a través de mi imagen puedo ayudar en las causas que colaboran con las mujeres, como transmitir información acerca del cáncer de mama. Yo soy artista y siempre que puedo me comprometo con temas sociales. No vivo en una burbuja mágica. Los fans me ven en las películas, pero salgo a la calle y sé que existe la pobreza y la desocupación. Y creo que es fabuloso poder trabajar de lo que a uno le gusta y, al mismo tiempo, ayudar a la gente que no está en la misma situación.

